Hotel Raquel

Es obra del arquitecto venezolano Naranjo Ferrer, en un inicio (1908) sirvió como sede de una importante casa importadora de tejidos, que provenían fundamentalmente de Inglaterra, Estados Unidos, Francia y España. Se encuentra en calle Amargura, No. 103 esq. San Ignacio.
En 1914 se fragmenta la sociedad y la edificación se vende a la Compañía Cubana de Accidentes S.A., que se endeuda gravemente poco tiempo después, el edificio es subastado. Lo compra el comerciante español Esteba Gaciedo y Torriente. Al morir, sus descendientes fundan la Sociedad Mercantil Compañía de Fincas Rústicas y Urbanas S.A., y venden, en 1957 a la Cámara de Comercio de la República de Cuba. Luego de 1959 pasa a ser sede de la Publicitaria del Ministerio de la Industria Alimenticia, hasta que es entregado a la Oficina del Historiador de La Habana, para su restauración y transformación en un hotel de 25 habitaciones que combina lo antiguo con la vida moderna.
Su nombre es en honor a la matriarca del pueblo judío, Raquel. Asimismo cada uno de los espacios presenta un nombre bíblico, desde las habitaciones hasta el restaurante, El jardín del edén único en el país que oferta comida tradicional judía.

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Edificio en una esquina