Restaurante 1830

La historia del inmueble que acoge al establecimiento se remonta al siglo XIX, cuando en el lugar se
localizaba un restaurante llamado “Arana”, cuya fama se extendía por la ciudad gracias a las especialidades de la casa: el Arroz con Pollo a la Chorrera y el Bacalao a la Vizcaína. El auge constructivo de inicios del siglo XX llevó a su conversión en el “Hotel La Mar”, fabricado de mampostería y tejas, donde un altar servía de punto de conclusión a las procesiones de la Virgen del Carmen que partían de la Iglesia del Carmelo. A finales de los años 20, surge en el lugar una residencia llamada “Villa Miramar”, arrendada y adquirida finalmente en la década del 50 por la familia Currais, la cual asumió la restauración de la edificación para convertirla en sucursal de La Zaragozana bajo el nombre de 1830, fecha en que se fundó el primer establecimiento.
A finales de los años 20, el Hotel La Mar se transforma en una residencia familiar llamada Villa Miramar, donde vivía la madre del ingeniero Civil Honoris Causa, Carlos Miguel de Céspedes, Secretario de Obras Públicas (1925-1929) en el gobierno de Gerardo Machado. A la caída del Gobierno, este lugar fue destruido pero 4 años después fue reconstruido por su dueño. Junto a esta mansión, había una residencia donde vivía su madre, Villa Miramar, donde vivió y murió su madre. Esta villa fue arrendada y adquirida por los propietarios del restaurante la Zaragozana, que restauraron el edificio y lo convirtieron en sucursal de La Zaragozana bajo el nombre de 1830, que conserva hasta hoy, con sus famosos jardines, y la demarcación del tránsito entre los selectos barrios de El Vedado y Miramar.

Español
Edificio amarillo